Arraigo suelo:

Si la vida transcurre en el lugar de tus sueños, creerás ser el único dueño de los entuertos vulgares de tus desvelos, aun así, tendrás anhelos como ver crecer al ciruelo, ya que su floración abunda sin criterio, en sus raíces nada de colores intensos, nada de aromas de dulces tiempos, por eso no mires solo lo bello, fíjate si de frente suaviza tu intento, por ver su mundo en un beso, quizás encuentres lo de tantos desvelos para lograr al melocotón que te asegura lo coherente, por ser frugal y nada embustero.

                                                                                                                                  WP_20160212_10_02_54_Pro   (Daxiel)

Anuncios
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Frase décimo novena:

Tan profundo como narrativo, en las incógnitas de los porque, transcurre como se escurre lo vivido, pues tu ayer se fue, como mi mañana nace. (Daxiel)

WP_20150822_06_57_43_Pro

Publicado en Uncategorized | 3 comentarios

Frase décimo octava:

En el frasco del fracaso, se tiñen de asco las comparaciones de los extraños, trasluciendo el intento de capado, a alguno de los enfrascados.

(Daxiel)

.Frasco-1

(imagen tomada de la red)

Publicado en Uncategorized | 8 comentarios

Frase décimo séptima:

Si el hombre olvida que su carne, se gestó en carne de mujer, está muerto antes de nacer.

WP_20160209_18_59_36_Pro

Publicado en Uncategorized | 6 comentarios

Sin cargas:

DSCN0078

El matrimonio del tiempo con la vida, que en ti, será único como la huella dactilar que te identifica, el tiempo que nos limita nos enseña, que en los límites está el orden, que son imprudentes a nuestro ego, aunque creo fielmente que el ánima tiene destino definido, por ello no carga sentido, ni presume por su contenido.

DSCN0073

Publicado en Uncategorized | 7 comentarios

postulante

Imagen | Publicado el por | Deja un comentario

Amor de súper mercado:

.chango

Tus bosquejos los llevas en un carro con forma de enjaulado, donde todos tus desechos los miras perplejo al verlos escapar, contemplas lo que alguna vez fueron buenos sueños, ahora abrazas al tiempo donde sientes el control, pues tus manos hacen firme en el caño de manejo, mientras te das vuelta ves pisoteados atónitos tus loables intentos…

(Daxiel)

.chango

Publicado en Uncategorized | 4 comentarios

TUS RECUERDOS, EN LA MAR:

Mar de Ajo-desde Punta Medanos

Un tiempo tardo en recordar la mar, su estrecha vista de una inmensidad, su vuelo epitelial pone de sentimientos al por tres o más recuerdos, que no lo han de amedrentar, ni avergonzar, sus pasos en lo inmediato lo borran las insipientes pequeñas olas que acarician la playa, mientras que a espaldas de estas, otras, no dejan de roncar y espumar, sus cálidas manos por estar entradas en su bolsillos de un jean desgastado, ajeado por demás, acompañan el caminar sintiendo el muslo, al tensionar su masa muscular, sus sentidos alertas no dignifican su pasiva mirada de arena al transitar, busca desenvolver el pasado sin lograr modificar su presente en soledad, en su interior la conciencia lo interpela con juicio justo aunque severo a su predominante palpitar, la brisa fría de una estación que anticipa frio en la costa del cabo meridional, San Antonio, enrojece sus mejillas por un fluir apropiado contra restando resto de sangrado, pero sus otoños son más los pasados que los venideros, la ecuación natural de sus metas, mientras todo esto modificaba su entorno y su físico escarmiento, sus lípidas neuronas no dejaban de solicitar soluciones prácticas por demás, como dejar de engañar tu esencia, si vives, respiras y te rodeas de verdad, entonces vuelve la mirada hacia atrás y ve que por su transitar no ha quedado nada, nada también de verdad, pues la naturaleza lo a diezmado o tapado por su accionar, se interroga una vez más, abriendo un abanico de conjeturas sin mediar, buscando en su karma algo de paz, inhala aire de salitrosas variedades con un fuerte contenido humídico, vuelve otra vez a reaccionar, recordando una frase que intenta solucionar, aunque autentica replica, en su vos interna: “la verdad duele, mucho una vez, la mentira duele por una eternidad”…y cree resolver su problemática realidad, por pocos segundos se siente contenido de aquel escrito que habla de su realidad, pero si mira a su pasado inmediato recuerda el valor de su padre amado e interpreta para ese caso, la verdad, que ya no esté a su lado, dolerá mucho y también por una eternidad, por reflexivo que lo quieran mirar, es fácil hacer prejuicios sobre su accionar, dejar todo atrás será el solucionar, pero como poder borrar tus huellas tal cual lo ha hecho la mar, si sabe que es un imposible, imposible de negar, imposible de evitar, pues todas las formas que hoy ostenta se la ha dado la naturaleza pero también el acompañar de una sociedad, como quebrar lo que te sostiene, como el árbol desecha un tutor, solo al madurar, se contesta, mientas espía con el tacto que ha encontrado en el bolsillo de su diestra mano, un billete de poco valor e interpreta, que su color es similar al del mar que lo acompaña en la desazón, fija que su valor para él es más por el mismo color, que por su numérica interpretación, caracteriza por frívola relación los valores de su posición, se siente por un bien a causa común mientras su entorno se mira como hiena ante la carroña que no quiere compartir, todavía le retumban las voces de resentimiento que creen sustentar aboliciones de fracasos indiscriminados del mirar ajeno ante su integridad, sin darse cuenta su colateral infestación a la masa de familia que da sustento; el buzo de años, por uso, tiene su cuello gastado dando un gris opaco de melancolía por tanto atisbar hacia su límite frontal, siente que levantar la mirada lo hará recordar más de lo debido, lo creído, o lo perturbara ya que en la monotonía de la arena que mira no encuentra distracción por su concentrar, relojea de costado por donde anduviera, si se ha alejado suficiente de su contención estructural, mientras sermonea su accionar también castiga el accionar de rudas expresiones que sin cicatrices dejan huellas hasta en una mar…por eso sostiene cuanto valdrá la mucha o poca paciencia que te atormenta, cuando has dejado de amar.

Pero vuelves sobre tus pasos, aunque ya no en línea recta, serpenteas como fiera emulando al reptil de sobremanera, ríes gozas y te manifiestas porque no es necesario expresar con palabras lo que sientas muchas veces o más de las que crees, los actos son más pragmáticos que sermones eclesiásticos, tus brazos los llevas como locos contra el viento, que te da de lleno, los lagrimales se cristalizan por reflejo e intentas sobre volar el momento te ves envuelto de mar, arena…y desierto, dejas de expresar con tu físico, ubicas otra vez los pensamientos y descubres que lo, de hace un instante un soplo, como céfiro no tiene que ver en tu intelecto, dubitativo que es lo preciado de tu propio encuentro cuan solo das por hecho, que tus pensamientos no se negocian por ningún entuerto, que sientes muchos criterios, que sin consuelo ya que buscaste la imagen de tus manifiestos, olvidando que vienes solo a este plano, por muchas sociedades te den crédito, te iras solo sin padecerlas, sin remordimientos, mientras tu destino se muestra austero sin importarle quien eres o a cuantos has visto pulular sus almas, la suya, la tuya, la de los enormes, las de los pequeños, tienen un trazo fijo dictado por el enigma de hasta cuando, por cuanto, serás libre un ser verdadero…                         (Daxiel)

Punta Medanos IV

 

Publicado en Uncategorized | 2 comentarios

Yo, Mariano:

Yo, Mariano:

Mariano y Roxana

                      Nuestros caminos, muchas veces nos hace detenernos en los reparos significativos de nuestra existencia, este sábado de un agosto como tantos otros, después de haber padecido una semana dura, sentía que no era el único;  hacia quince días que no charlaba con Mariano, que no lo veía, los trajines complejos se esfuman en una charla debajo del cobertizo, por demás pequeño del quincho ocho, fuera de este quedaríamos expuestos a un plomizo clima por demás húmedo con llovizna persistente como molesta, allí hacíamos el descargó de los vaivenes semanales los cuatro chóferes, las distintas y variadas situaciones se escuchaban en el respeto de dar a cada uno, su tiempo de expresión, el más antiguo en el trabajo, estaba en la cocina calentando agua para que desayunemos donde encontremos algún quincho vacío, dentro de nuestros relatos al mejor estilo terapia nos inmiscuíamos en forma de transmutar los aconteceres próximo pasados, en un momento se abre una de las dos hojas de puerta que tiene el quincho, esperando que sea Héctor la sorpresa es que no, entonces es Mariano quien está frente a mí, sonriente con la frescura, por comparar vanamente, del clima invernal, pero coherente, posa su extendida mano sobre mi hombro y mirándome fielmente me comenta interrogando:

– como andas Daniel, como andas pelado, todo bien?

No fastidiado porque sería lo que jamás me permitiría, intentaba terminar de escuchar el relato de Pablo, quien el viernes acababa de perder un sobrino de diez y siete años, inmediata fue mi relación a mi accidente, ya que fue con la misma edad, pero muy distinta la realidad pues padecía un tumor cerebral que se había trasformado en una metástasis, mientras escuchada no dejaba de pensar en liberación, en el triunfo de un alma que abandona su cuerpo flagelado; apretándome el hombro con su brazo igual de extendido, vuelve a preguntar, esta vez un poco entre cortado, con la fatiga de un habla difícil pero de bien intencionado:

– como andas pelado, todo bien?

Vuelco mis ojos hacia el costado izquierdo y veo su rostro limpió de frescura, sin contextos, sin escusas, con la ternura de haber crecido en corto tiempo, su tiempo claro, que en esos mismos instantes se sobreponía al relato de mi compañero, haciendo un esfuerzo tierno le respondí rápido como correteó de vientos:

– bien Marian, así le digo cariñosamente, sin diminutivos, ya que creo en la enorme persona que es, fue el quien me enseñó a ver, hace un tiempo atrás que su hermano está en el…y señaló el cielo;

– el cielo, dije yo; sacudiendo la cabeza de lado a lado, bajando las comisuras labiales me dice:

– “no”, repitiéndolo varias veces, bien seguro aunque con la dificultad de su habla, me vuelve a señalar hacia arriba, e intentó interpretar lo que veo, los cúmulos limbos, eran altos bien blancos, pero con fugaces teñidos de grises raros, estaban o dejaban, como formando un triángulo, donde se divisaba un límpido cielo amagentado, de él surgían con fuerza unos rayos solares con mucho brillo, que de dar dónde estábamos siento o sentíamos que nos hubiere quemado, en ese momento me dio una verdadera lección de vida y de luz, que no es poco.

Me hizo sentir que su libertad era luz.

Pero volviendo al hoy a este momento exacto, notó que la humedad reinante no da animo de nada, somos seres de humedades controladas, o si se quiere bien controladas. Por tercera vez Mariano me pregunta:

– y como andas pelado, bien no?; pero no forzando solo imponiendo lo que su deseo sugiere al intelecto, ya sin excusas le respondo de vuelta:

– bien Marian, te veo feliz quieres contarme algo?

Para esto Pablo había hecho un alto en su relato, entonces Mariano tomando la posta comenzó contando que el sábado pasado había faltado a la colonia porque había tenido dos cumpleaños, inflando sus pectorales y con su ya clásica tierna pícara sonrisa, me cuenta los pormenores de sus fiestas, además agrega que éste sábado tiene otra, su mirada rozagante de deseo puro y cristalino como el mejor de los cielos; de pronto se abre de nuevo la puerta, sale Erick un compañero de colonia a quien le sugiere que entre de vuelta, como si no estuviera apto a aprobar o al menos a escuchar su relato, una vez que Erik nos deja Pablo retoma su  hablado, Mariano, Gustavo, Juan Carlos y yo, volvemos a escucharlo, suavizando lo acontecido, pues era obvio no quería herir susceptibilidades, Mariano al no comprender mucho de que se estaba hablando, abre la puerta ingresando al quincho sin decir nada a cambio, cinco segundos más tarde se vuelve a abrir la puerta y ya quien sale es Héctor; ajeno a los relatos dice preguntando:

– paso algo?

– no, se le respondió casi al unísono.

– vamos a otro quincho; dijo de inmediato, yo mirando el alejarse de la silueta de Mariano a través de los cristales de la puerta, recibo en mi diestra mano una taza de plástico rojo conteniendo un hermoso mate cocido, vuelvo la mirada hacia abajo agradeciendo en lo inmediato, a Héctor, angeladas almas que se expresan en el ánimo de soltar sus sufrimientos, que en lo cotidiano, se acumulan como apesadumbrando los días que se van sumando, a partir del lunes hasta lo que nos pasa el mismísimo sábado; ya juntos y a paso reparado, porque, erguimos los hombros como protegiendo o generando un halo de contorno para intentar lo imposible solo por esa actitud, de aislarlos de la insistente llovizna, camino junto a mis compañeros de trabajo, buscando el refugio en el quincho nueve, pero camino sin dejar de pensar u olvidar, la alegría de Mariano.

Media hora más tarde vuelvo a cruzarlo dentro del quincho ocho viene corriendo hacia mí, pero esta vez con con el celular en la mano y me dice:

-mira…!!! buscando enfocar, me muestra una foto, en ella un vaso con un líquido amarronado, su picardía se escapa con una carcajada refrenada, entonces me dice:  – sabes qué es eso?

– Si, claro; le respondí, un vaso…

… de nuevo me mira con cara de “non” santo, aunque lo es, y repite costando, entre cortado:

– fe…fe…ferne‼

– ah, le digo, fernet con cola, …si…si…eso, inmediata fue su risa que embriaga mi alma, y como escapando a su pícara degustada, le vuelvo a preguntar:

– te gusto?

– Si, claro respondió, pero presuroso huyó, pues ya me había mostrado su lado de hombre, su quiebre de barrera que, aunque sea austera, se ve muy bien en el…

Y así es el crecimiento de un joven hombre, que me enseñó a ver el cielo desde la luz, más que desde su límpido celeste eterno, porque siempre el camino es carente, si lo miras con ojos de poseer, pero si te prestan los ojos de un ser noble, que te abraza con el alma, mientras te acaricia el corazón, la razón se pierde en la sensación de verte volar, mucho más allá del sol…                                                                                     (Daxiel)

Mariano comiendo pizza

Este relato es referido a la colonia de discapacitados “DOROTEA CABRAL” de Telefónica de Argentina, en el predio de FOETRA, Ezeiza, Argentina

Publicado en Uncategorized | 10 comentarios

Erosión.

Y entonces yace de nuestros recuerdos, aparece un trozo de vidrio viejo, con alma de canica, gastado por la erosión de un mar que miró con anhelo, sus vértices redondeados sin filos, suaves al tacto del ajeno, como calco de lo nuestro, sobre una cara la leyenda de lo que era un sueño, jamás ese trozo de vidrio pensó los periplos en todo este tiempo y ni se imaginó los cientos de kilómetros que recorrió una vez muerto; pero y que hay de su leyenda, escueta esquela escrita en fibra negra, con una de las palabras más enigmáticas del ser ⁉ …A muchos le parecía un cuento, a uno de sus moradores alma de criterios, formando un trío de amores complejos, sus vertientes de valores no se negocian, para narrar un apólogo de tapa dura hasta un infierno, entonces mira aquel biselado vidrio empañado por el tiempo y comprende que la erosión puso un tiempo de distancia, por ser complejo, cree que su ciclo a muerto, como el “te amo” que hoy le suena lejos.

(Daxiel)

WP_20170919_19_45_31_Pro[1]

Publicado en Uncategorized | 6 comentarios